Cada estudiante hace sus lecciones en casa con su Biblia, a su propio ritmo ayudado por el libro de estudio que ha sido cuidadosamente desarrollado para asegurar el aprendizaje.
Una vez por semana se reúnen los estudiantes para controlar y profundizar el estudio con su tutor, quien, a su vez, es guiado por un manual que lo orienta en su tarea.
Luego, los estudiantes aplican lo aprendido a sus vidas y ministerios en el contexto de su iglesia local.
Durante el Año de Estudio, es de mucho beneficio organizar seminarios con predicadores y maestros competentes donde los estudiantes pueden ampliar sus conocimientos.